Centro de Artes Visuales Fundación Helga de Alvear

Imagen de la obra

Pez abisal

Autor: Millares, Manolo

Clasificación genérica: Pintura

Objeto: Cuadro

Datación: 1969

Técnica: Técnica mixta sobre arpillera

Dimensiones: Altura = 65 cm; Anchura = 81 cm
Marco: Altura = 66 cm; Anchura = 82 cm

Firmas / Marcas: Ángulo inferior derecho del anverso, Óleo, Manuscrita, Autoría
MILLARES
Reverso de la obra, sobre el bastidor, Óleo, Manuscrita, Autoría / Título / Datación
MILLARES - PEZ ABISAL 69
Etiqueta en el reverso de la obra, sobre el bastidor
(Etiqueta de la Galería Juana Mordó con los datos técnicos de la obra)

Nº ref. / Edición: 26833

Observaciones: En esta obra de 1969 Manolo Millares nos presenta, en su característico lenguaje pictórico, un pez abisal que da título a la obra. Para Millares el mar y sus seres han tenido una especial relevancia marcada desde su infancia, ya que nació y creció en Las Palmas de Gran Canaria, como relata en sus Memorias de infancia y juventud (1969): "Sabor de mar. Labios de mar. Puerta de sol de mar. Incendio de mar. Una orilla de mar siempre sobre mis ojos incipientes y sorprendidos." Ya en los años cincuenta data una obra "Abstracto marino" (1952) que podemos relacionar con esas experiencias de la infancia, que Millares traduce al lenguaje pictográfico que estaba utilizando entonces. Aquí, sin embargo, desarrolla plenamente su lenguaje informalista basado en el uso de la arpillera, con el que investiga sobre el valor de la superficie y la textura, y el gesto, a través de la aplicación del pigmento mediante manchas de color libres y espontáneas. Aquí la arpillera no solo es soporte sino que es usada como elemento para crear volumen objetual, y que unifica forma y fondo, que ancla su pintura con lo real, de esa ligazón entre tiempo y espacio que en la obra de Millares puede adoptar infinitas configuraciones. La gama cromática queda reducida prácticamente al blanco y el negro, con presencia del rojo y los tonos ocres o terrosos propios de la arpillera cuando la deja sin pintar. Como el mismo relata la arpillera tenía para él un alto contenido simbólico: "De niño me gustaba dibujar lo que veía; iba al Museo de Las Palmas a ver las momias, copiaba una cerámica guanche. Las envolturas de las momias, que eran de tela de saco, me atraían. En el Museo Canario descubrí lo que el hombre es y sobre todo algo importante: la finitud del hombre." Esta idea de la finitud del hombre frente a la naturaleza es sobre la que va a girar gran parte de la obra de Millares, de ahí que en ella nos encontremos con constantes alusiones a los espacios fronterizos donde lo real o lo humano comienzan a diluirse. Su interés por la arqueología como temporalidad ahistórica, o en los albores de la historia, o por espacios como lo abisal en este caso, lo desértico, los sepulcros o las minas, nos hablan de ello. Así definía el propio Millares su obra en 1956 en un texto titulado "Dos notas": "Si me percato del riesgo que supone el nuevo y difícil camino emprendido, nada puedo hacer para evitar que a la medida se oponga mi amor por lo ignoto, mi necesidad de aquellos hoyos infinitos del misterio". Una búsqueda de una dimensión perdida, de otros mundos, como únicos lugares de esperanza y consuelo frente a la convulsa y cruda realidad. Es por ello que lo abisal tenga ese atractivo para Millares, ese mundo desconocido e inhóspito para el hombre, como reducto posible para el renacer de un nuevo o pequeño hombre del homúnculo, ese nuevo ser al que Millares alude en el título de muchas de sus obras. Lo abisal no tanto en el sentido físico de profundidad de los mares, sino en el de realidad inmaterial inmensa, insondable o incomprensible. Desde que introduce el tema del pez abisal en sus obras en 1963, corresponde a un periodo de su obra donde la destrucción en la que se basaba su obra de los años cincuenta, una obra más expresionista, gestual, donde la arpillera se desgarra, se perfora, se remienda, da paso hacia un mayor lirismo, ya no tanto a través de la destrucción sino más por la fosilización. En esta obra predomina el blanco que rodea y configura al propio pez abisal que el artista equiparaba con lo vital, en contraste con el negro en relación a la muerte. Aquí Millares atribuye a lo abisal lo vivo, y donde parece que sitúa la superficie, la destrucción o muerte, con los toques de rojo que simbólicamente equipara con la pulsión humana realizadas mediante la marca de las huellas de los dedos sobre la arpillera, que aquí deja sin cubrir. Uno de sus principales críticos, José-Augusto França, se refirió a su obra como la representación plástica de "la esperanza oceánica del mundo" y en 1968, el año en el que Millares realizó esta obra el crítico Juan Eduardo Cirlot realizaba un ensayo bajo el título "Millares y la muerte del hombre" y Westendahl resumía así su obra: "La angustia de existir estuvo presente en su obra. Sus abstracciones se relacionaron con la pérdida de la persona, con la quiebra del hombre en la sociedad contemporánea". [Texto de Roberto Díaz]

Historia Objeto: Ha participado en las siguientes exposiciones:
"Mostra Homenatge a Manolo Millares. Grupo El Paso. Artistes Alicantins. Pintura Escultura"; Altea(Marina Baixa (La), Alacant-Alicante (p)): Galería Alcoiarts, 16/12/1972-30/12/1972, [Muestra cortesía de la Galería Juana Mordó]
"Homenaje a Manolo Millares. Grupo El Paso. Artistas alicantinos. Pintura-Escultura"; Alicante (Alacantí (L´), Alacant-Alicante (p)): Galería de Arte de la Caja de Ahorros Provincial, 12/01/1973-22/01/1973
"Millares"; Bilbao(Bilbo Handia-Gran Bilbao, Vizcaya (p)): Galería Aritza, 10/03/1973-22/03/1973
"Millares. Luto de oriente y occidente"; Tokio(Japón, Asia): Museo Sen-Oku Hakuko Kan, 10/03/2003-14/04/2003, Millares, Eva [comisaria]
"Millares. Luto de oriente y occidente"; Nueva York(Estados Unidos, América): Chelsea Art Museum, 09/09/2003-09/11/2003, Millares, Eva [comisaria]
"Millares. Luto de oriente y occidente"; Seul(Corea del Sur, Asia): Seoul Arts Center, 11/12/2003-14/01/2004, Millares, Eva [comisaria]
"Millares. Luto de oriente y occidente"; Palmas de Gran Canaria (Las)(Gran Canaria, Palmas (Las)): CAAM, 04/03/2004-11/04/2004, Millares, Eva [comisaria]
"Todas las palabras para decir roca: Naturaleza y conflicto"; Cáceres (Cáceres (c), Cáceres (p)): Centro de Artes Visuales Fundación Helga de Alvear, 24/11/2017-10/06/2018, Rodríguez, Julián [comisario]

Bibliografía: BONET PLANES, Juan Manuel; et álii. Millares: luto de oriente y occidente. Madrid: SEACEX, 2003. p. 80; il. color. Nº cat. 19
GALERÍA ALCOIARTS. Mostra Homenatge a Manolo Millares. Grupo El Paso. Artistes Alicantins. Pintura Escultura. Altea: Galería Alcoiarts, 1972. Portada; il. b/n.
GALERÍA ARITZA. Millares. Bilbao: Galería Aritza, 1973. p. 3; il. b/n.
LOGROÑO, Miguel. Manolo Millares. Madrid: Galería Juana Mordó, 1990. p. [22-23]; il color. Datado en 1968
REMEDIOS LASSO, Javier. Helga de Alvear : Los cimientos de una gran colección - Tesis Doctoral. Cáceres : Universidad de Extremadura, 2015. pp. 389, 394; il. color.
RODRÍGUEZ, Julián; et álii. Todas las palabras para decir roca : Naturaleza y conflicto = All the Words for Rock : Nature and Conflict. Cáceres : Centro de Artes Visuales Fundación Helga de Alvear, 2017. pp. 91, 179; il. color.
TORRE VIDAL, Alfonso de la; BONET PLANES, Juan Manuel; FERNÁNDEZ, Miriam. Manolo Millares. Pinturas. Catálogo razonado. Madrid: MNCARS, 2004. p. 535; il. color. Nº cat. 479. Datado en 1969

Mención Derechos: © Manolo Millares. VEGAP, Cáceres, 2021

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