Centro de Artes Visuales Fundación Helga de Alvear

16/07/2021

El ‘Azor’ de Fernando Sánchez Castillo entra a formar parte de la Colección Helga de Alvear

Entre las últimas adquisiciones de Helga de Alvear se encuentra la obra Síndrome de Guernica, de Fernando Sánchez Castillo. Con esta nueva adquisición, la obra pasa a formar parte de la Colección Helga de Alvear y permanecerá en la ciudad gracias a la generosidad de coleccionista tras su paso por la Plaza de las Veletas con motivo de Cáceres Abierto.

Esta obra escultórica fue elaborada por el artista a partir del Azor, embarcación de recreo del que fuera Jefe del Estado español, Francisco Franco, y que fue escenario de diversos hechos históricos como las “conversaciones del Azor”. En la etapa democrática, Felipe González lo utilizó en unas polémicas vacaciones y en 1990 el Estado lo subastó especificando que su destino era el desguace. Sin embargo, su comprador quiso convertirlo, sin éxito, en un local de ocio. A finales de 2011, Fernando Sánchez Castillo lo compra y ahora, tras su paso por exposiciones y ferias de medio mundo, Síndrome de Guernica entra a formar parte de la Colección. 

“Del mismo modo que Picasso trabajó con el cubismo para relatar un hecho histórico, yo he comprimido un hecho histórico en una forma cúbica (…) Resume una historia paradigmática de lo que son las tres últimas etapas históricas de nuestro país: la dictadura, la transición y el imperio de la economía, este tardocapitalismo salvaje”.

En los jardines del Museo es posible recorrer los bloques compactados y, en el Auditorio, se exhibe el vídeo con el que el artista documentó su proceso de transformación, una maqueta y otros elementos del barco como el mástil y las placas que llevan su nombre. Se recomienda visitar ambos espacios para obtener una visión completa sobre esta obra, capaz de hacernos reflexionar sobre la transformación de los símbolos y nuestra memoria democrática.

Tal y como explica el propio artista en este vídeo, “es una manera de comprimir la historia y que sirva como elemento de interpretación para el futuro”. Además, nos recuerda que “las obras de arte, como decía Marcel Duchamp, son para todo el mundo, aunque no todo el mundo lo sepa, y es una obra que pueda invitar a ser leída desde muchos puntos de vista”.