Centro de Artes Visuales Fundación Helga de Alvear

Imagen de la obra
ALTOZANO, 2002
ALTOZANO, 2002

ALTOZANO

Autor: Andre, Carl

Clasificación genérica: Escultura

Objeto: Escultura (101)

Datación: 2002

Técnica: Lingotes de aluminio dispuestos en dos alturas a lo largo de la base de una pared

Dimensiones: Altura = 10,2 cm; Anchura = 955 cm; Profundidad = 45,7 cm
Unidad: Altura = 10,2 cm; Anchura = 17,8 cm; Profundidad = 45,7 cm
(x 101)

Nº ref. / Edición: 41478

Observaciones: Nacido en Quincy, MA en 1935, y de padres de origen europeo. Quincy era una ciudad con industria naviera, en la que trabajó su padre, y con una importante cantera de granito. En 1957 se trasladó a Nueva York, donde entabló amistad con Frank Stella y trabajó para ganar dinero y viajar a Inglaterra donde fue a visitar Stonehenge. Entre 1960 y 1964 trabajó en la Pennsylvania Railway, que va a ser visto como germen de la horizontalidad en su obra, y de la búsqueda y uso de materiales industriales en el entorno. La ruptura del pedestal en su obra vino por influencia de la obra de Mark di Suvero, del que pudo ver una muestra en la Green Gallery de Nueva York en 1960, en la que se mostraban piezas con grandes vigas de madera, pernos y tornillos que se apoyaban directamente sobre el suelo, y fue ya desplegada en su obra en su primera exposición individual en 1965 y en su participación en la exposición "Primary Structures" de 1966 con su obra "LEVER". Andre es uno de los responsables de una redefinición radical de la escultura: la redujo a la esencia misma de la materia, la confirió horizontalidad y la concibió como lugar, transformando las habituales relaciones entre obra y espacio e implicando siempre a un espectador que se mueve alrededor o sobre ella. Sus obras, como "ALTOZANO", están formadas por unidades mínimas y perceptivamente idénticas, susceptibles de ser recombinadas, realizadas con materiales industriales, en este caso de aluminio .El confrontaba su obra al concepto tradicional de "Plástica", aquello que permite ser modelado o que surge del modelado de la materia, y el concepto de "Clástica" que en su significado geológico significa "Constituido por fragmentos de rocas o de estructuras desplazados de su lugar de origen". Frente al modelado, talla, u otras formas de transformar la materia en la escultura tradicional, Andre solamente va a desplazar la materia al lugar en unidades mediante su apilamiento en formas básicas. El definiría el concepto de "Clástica" como "aquello que, formado por unidades indivisibles, solo puede ser dispuesto o reorganizado, pero no alterado en sus formas o cualidades primarias." En su obra plástica y poética existe una correspondencia entre materia y lenguaje a favor de la repetición o uso de unidades formando elementos compositivos simples y desarrollados en el espacio. Carácter no relacional, intensificándose el valor del todo como algo indivisible pero recombinable. En la obra de Andre se da una consideración del espacio y el tiempo como una unidad, un espacio-tiempo en el que el movimiento del espectador y su presencia respecto a la obra se convierte en el eje constitutivo de la misma. Los materiales que utiliza, como en este caso el aluminio (tercer material más frecuente en su obra), no se encuentran en la naturaleza como nos los presenta, sino que ya han sufrido un proceso de transformación y elaboración y se encuentran en una fase previa a utilizarse como elemento constitutivo de la producción de artefactos. Materiales en estado previo a la producción. En este caso Andre desplaza su utilización de la esfera de lo industrial a lo artístico. Los utiliza en un estado de latencia entre lo natural (el material en bruto) y lo artificial (el artefacto). Andre se apropia de estos materiales para llevarnos más a "un estar en el mundo" que en sus márgenes. Es esa potencialidad de la materia entre un estado y otro lo que hace que sus obras activen el espacio y la percepción del espectador, que es participe de ese proceso. En muchos casos, como en este, la forma que tienen las unidades materiales que Andre utiliza deriva de su adaptación y optimización para su almacenamiento y transporte. Andre utiliza esas cualidades para su re-organización mediante su apilamiento en una determinada forma, como en este caso en dos alturas que optimizan y aprovechan todo el espacio entre unidades. La horizontalidad de la obra se conecta igualmente con su título, "ALTOZANO", ligera elevación. Sus materiales denotan a la vez el tiempo natural (histórico) y sus posibilidades futuras, su potencialidad. El uso de unidades relativamente similares hace que lo singular de cada una de ellas quede inserto o diluido en lo global, o en la totalidad, pero a la vez jugando con esa tensión entre forma singular y particularidad de cada unidad. Como señala Italo Calvino en relación al jardín Zen japonés "cada fragmento singular y limitado del universo se despliega en una multiplicidad infinita." La obra de Carl Andre sería la expresión de una gran potencialidad, su posibilidad de ser, de manifestarse y existir en un futuro (forma), procedente de un pasado (materia). Nos sitúa en dos temporalidades que derivan del material, en relación a la naturaleza (eternidad) frente a la forma (transitoriedad). Tanto la materia como la forma están insertadas en el espacio y en relación a él. En este caso la obra debe situarse a lo largo de la base de una pared. Establece así una estructura lineal altamente ordenada, creando un sistema de representación con una baja entropía, que se obtiene precisamente por el uso eficiente de la energía. Es esa potencialidad de la materia ordenada en el espacio lo que va a ser la esencia de la obra de Andre. El mismo definía esa cualidad en su obra en 1976: "Si hay un objeto de representación en mi obra es el inmenso potencial de las cosas que nos rodean". Las cosas que nos rodean, eso es esencial en su frase, y sería el otro elemento fundamental en la obra, el estar en el espacio, en su percepción y situación del sujeto en él. Esa unión espacio-temporal entre materia y sujeto será fundamental, y hace que se defina su escultura como lugar. El ser (espectador) participa de la obra y del espacio donde se sitúa, y se convierte en un elemento más del sistema, produciendo en él la consciencia del espacio-tiempo que transita en sus obras. De nuevo, como en otros artistas de su época, parece que fue fundamental su contacto con los jardín japonés zen tradicional en su estancia en el país en 1970. La unión espacio-temporal mediante el despliegue en un recorrido horizontal de experiencias, es aplicada por Andre en sus obras, y también en relación con la mínima intervención en relación a sus elementos constitutivos. Otro aspecto importante en relación al sujeto o ser espectador es que los materiales que utiliza suelen comprender o estar condicionados a la capacidad física del hombre para manejarlos, y a la facilidad de montar y desmontar sus obras. Esa idea de no ligarla a un espacio determinado y momento concreto la hace tener un fuerte carácter anti-monumental. Incluso en sus primeras obras de los años sesenta una vez desmontadas desaparecían, se destruían, se diluían de nuevo en la alta entropía del universo, pero lo que quedaba era la idea, el concepto. Y aquí se podría conectar de nuevo su obra con el concepto de monumento tradicional japonés donde la materia de sus templos, la materia concreta no va ligada a lo antiguo sino "donde lo que se perpetúa es el diseño a través de la continua destrucción y renovación de los elementos perecederos [...] lo que perdura es la forma del edificio, y no importa si cada pedazo de su soporte material se ha quitado y cambiado innumerables veces.", como señala de nuevo Italo Calvino. Igualmente funcionan de esta forma las obras de Andre. No importa en qué forma estén dispuestas cada una de las unidades respecto a las otras, su desmontaje y montaje en espacios y momentos diversos, lo que perdura es la potencialidad de la obra, su energía. Esta idea de potencialidad, energía e incertidumbre la define así el propio artista: "Hay una enorme dosis de duda e incertidumbre en mi obra. Esto se debe en parte a que los elementos de mis esculturas no están unidos de forma permanente." Sus obras, y esta en particular, son en definitiva, expresión de la forma en que el hombre se sitúa en relación al universo, su potencialidad y su energía. [Texto de Roberto Díaz]

Historia Objeto: Ha participado en las siguientes exposiciones:
"Carl Andre: Sculpture as Place, 1958-2010"; Nueva York(Estados Unidos, América): Dia:Beacon, 05/05/2014-09/03/2015, Vergne, Philippe [comisario junto a Yasmil Raymond]
"Carl Andre: escultura como lugar, 1958-2010"; Madrid (Área Metropolitana de Madrid, Comunidad de Madrid): MNCARS, 05/05/2015-12/10/2015, Vergne, Philippe [comisario junto a Yasmil Raymond]
"Carl Andre: Sculpture as Place, 1958-2010"; Berlín(Alemania, Europa): Hamburger Bahnhof-Museum für Gegenwart, 05/05/2016-18/09/2016, Vergne, Philippe [comisario junto a Yasmil Raymond]
"Carl Andre: Sculpture as Place, 1958-2010"; Paris(Francia, Europa): Musée d´art moderne de la Ville de Paris, 18/10/2016-12/02/2017, Vergne, Philippe [comisario junto a Yasmil Raymond]
"Carl Andre: Sculpture as Place, 1958-2010"; Los Angeles(California, Estados Unidos): The Museum of Contemporary Art, 07/05/2017-18/09/2017, Vergne, Philippe [comisario junto a Yasmil Raymond]
"La perspectiva esencial. Minimalismos en la Colección Helga de Alvear"; Alcobendas(Área Metropolitana de Madrid, Comunidad de Madrid): Centro de Arte Alcobendas, 14/02/2018-05/05/2018, Viñuela, José María [comisario]
"La perspectiva esencial. Minimalismos en la Colección Helga de Alvear"; Cáceres (Cáceres (c), Cáceres (p)): Centro de Artes Visuales Fundación Helga de Alvear, 29/06/2018-22/11/2019, Viñuela, José María [comisario]

Bibliografía: VERGNE, Philippe; et álii. Carl Andre : Escultura como lugar, 1958-2010. Madrid : MNCARS, 2015. p. 381.
VIÑUELA, José María; RODRÍGUEZ MARCOS, Javier; ZABALBEASCOA, Anatxu. La perspectiva esencial : Minimalismos en la Colección Helga de Alvear = The Essential Perspective : Minimalisms in the Helga de Alvear Collection. Cáceres : Centro de Arte Alcobendas / Fundación Helga de Alvear, 2018. pp. 14-15, 116; il. color.

Mención Derechos: © Carl Andre, VEGAP, Cáceres, 2021

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